Remedios caseros y naturales

Pertenezco a una generación que fundamentalmente se desarrolló y sobrevivió con los cuidados naturales y el reposo. Las medicinas se tomaban de tarde en tarde y cuando no había más remedio. Mientras, se recurría a las deliciosas infusiones que se preparaban con hierbas, recogidas en su debido momento, y al reposo. Entonces y aún ahora conservo las sensaciones de la convalecencia, que prácticamente ha desaparecido de nuestras apresuradas vidas. La convalecencia, que significaba que el cuerpo entraba ya en la fase de recuperación definitiva, dejaba atrás el sufrimiento agónico y aseguraba unos días más sin ir a la escuela: una combinación muy agradable. Hoy, admitámoslo, la prisa nos tiene fritos. Los remedios caseros y la convalecencia nos hablan de una época en la que el tiempo transcurría lento, con una lentitud casi exasperante. La enfermedad, las dolencias, todo en nuestro día a día, se tomaba su tiempo.

Hoy hasta los médicos se toman la molestia de desaconsejar la automedicación y procuran no atiborrar de medicinas a los pacientes, y las cirugías se reducen al menor número posible y se realizan con la mínima invasión. En no pocas actividades el término slow, despacio, es sinónimo de calidad de vida y de capacidad de elección ante la marabunta de ofertas de todo tipo. Y de la vida lenta nos habla el libro Remedios caseros naturales de Maria Lohman

Los remedios caseros y la convalecencia nos hablan de una época en la que el tiempo transcurría lento, con una lentitud casi exasperante. La enfermedad, las dolencias, todo en nuestro día a día, se tomaba su tiempo.

Remedios naturales con precaución

María Lohmann, autora de éxito en esta materia, explica y detalla remedios naturales hasta para más de cien enfermedades. Estos remedios son tan sencillos y naturales como eficaces y aplicables en casa con elementos perfectamente asequibles. Lo único que se requiere es tiempo.

Eso sí, tiempo y prudencia. El paciente debe ser lo suficientemente inteligente para saber que su enfermedad o dolencia no requiere una visita inmediata al médico. Y si el remedio aconsejado no da resultado en el tiempo indicado, entonces hay que acudir al médico sin más dilación.

En fin, una invitación, otra más, a tomarse las cosas con calma, a dejar que los efectos de los remedios naturales sigan su curso y no correr precipitadamente al botiquín de casa porque es la solución más rápida (JELL).